Resumen: La industria de la moda siempre ha sido una de las más influyentes. Actualmente, gracias a las redes sociales y a las facilidades que concede internet, está creciendo a una velocidad sin precedentes, dando pie a lo que se conoce como “moda rápida”, ropa de baja calidad y a precios muy bajos. Por un lado, esto favorece que aquellas personas con presupuestos más limitados tengan mayor acceso a la vestimenta y son para el país emisor una fuente de ingresos. Por el otro, la industria de la moda conlleva altas emisiones de dióxido de carbono, contaminación de espacios naturales, explotación de los trabajadores en países en desarrollo y otros problemas que abordaremos. Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas nos brindan un marco sobre el que poder analizar esta industria y, en definitiva, reflexionar acerca de su papel en el crecimiento y el desarrollo de los países, diferenciando bien estos dos términos