Resumen: El abuso sexual infantil es un problema social a nivel mundial que engloba una variedad de actividades que atentan contra la integridad y libertad sexual de los menores, y actualmente, las estadísticas muestran que el número de delincuentes que cometen este delito ha incrementado notablemente y sigue aumentando. Esta tendencia pone de manifiesto la necesidad de realizar programas de prevención y de tratamiento no solo con las víctimas, sino también con las personas que cometen dichos delitos contra la libertad sexual en menores. Así pues, este programa de intervención se ha diseñado con el fin de promover un cambio de conducta en los delincuentes sexuales infantiles, dotándolos de herramientas y estrategias prosociales para reducir la probabilidad de reincidir una vez terminado el periodo de condena. Para ello, se ha creado una intervención integral compuesta por siete objetivos específicos que abordan los principales factores de riesgo que influyen en este tipo de conducta delictiva. El programa consta de ocho sesiones de dos horas y media que se administrará a lo largo de dos meses. Está dirigido a jóvenes adultos y adultos varones que se sitúen entre los 18 y los 65 años que han cometido algún delito sexual con un menor y que se encuentran cumpliendo condena en un centro penitenciario. Para evaluar su eficacia, se hará un análisis pre-post a través de cuestionarios y escalas estandarizadas, y a los participantes se les dividirá en tres grupos diferentes: grupo experimental (se les aplicará el presente programa), grupo control 1 (se les aplicará otro programa) y grupo control 2 (no se les aplicará ningún programa). Se espera que el grupo experimental presente mejores resultados y mejoras frente al resto de los grupos.