Resumen: En la teoría feminista y queer occidental se ha tendido a asumir la existencia de un sistema de explotación sexual y de género autónomo, este se ha solido denominar como “patriarcado”. Está a veces se considera solitario, pero a menudo se considera junto al sistema capitalista (teorías duales) y al racial (teorías triples) o junto a múltiples ejes de opresión (teoría de la interseccionalidad). Sin embargo, desde el análisis marxista de la opresión de género, propio de las teorías unitarias como las que hacen autoras como Lise Vogel, Isabel Benítez, Holly Lewis o Cinzia Arruza, podemos afirmar que es el capitalismo y no otro sistema el que organiza dicha opresión en su estructuración de las relaciones de producción en su conjunto. Esto nos lleva a, en el intento por no solo interpretar el mundo, sino de transformarlo para liberar a todas las personas, apostar por el abandono del separatismo propio de las teorías duales y la apuesta por un frente unitario de clase basado en la solidaridad internacionalista inclusiva.