Resumen: La figura del arquitecto ha estado ligada indiscutiblemente desde sus inicios al oficio de la construcción. Esta condición requiere del dibujo, como herramienta de trabajo, para plasmar sobre un soporte las ideas y conocimientos del arquitecto. Del dibujo se basan la mayoría de las decisiones tomadas a lo largo del proceso de proyecto y es uno de los pilares fundamentales para que esta se sustente y se desarrolle. Por ello, el dibujo verdaderamente arquitectónico, debe llevar implícito el conocimiento y dominio de la construcción, y debe ser un anticipo de lo que será finalmente la realidad construida. Este trabajo de investigación profundiza sobre estas cuestiones tomando como soporte el material de archivo de las obras milanesas del arquitecto Vico Magistretti. Sus dibujos nos desvelan su pensamiento y el conocimiento de la construcción a partir de las tres escalas fundamentales que todo arquitecto debe controlar y que dependen entre si las unas de las otras: la construcción de la ciudad, la construcción del espacio y la construcción del detalle.