Resumen: La masificación de los flujos migratorios ha fomentado la creación de una imagen perjudicial en los migrantes internacionales en la sociedad de acogida. Asimismo, estos flujos se han ido dirigiendo hacia los países más avanzados en términos económicos, sociales o tecnológicos convirtiendo a España en un país receptor de estos flujos. Dada la acogida condicionada por la imagen que se tiene de ellos, las personas migrantes se ven en un riesgo relativamente elevado de desarrollar diversos trastornos mentales, así como episodios o cuadros de ansiedad o depresivos, al igual que la acumulación de estresores durante su proceso migratorio predominando el sentimiento del miedo al fracaso. Se requiere por esto, un estudio relacionado con las personas que se han visto obligadas a emigrar de su lugar de origen, así como de la regulación de las políticas públicas en la sociedad de acogida encaminadas a prevenir la exclusión social acarreada.