Resumen: Las marcas sonoras presentan una menor problemática que otras marcas no tradicionales (en particular, las olfativas) a la hora de ser registradas, sin embargo, éstas no están ajenas de controversia. Si bien el desarrollo tecnológico ha posibilitado que se superen muchas de las barreras que limitaban su registro, todavía los consumidores no están suficientemente familiarizados con la utilización de los sonidos como una manifestación del origen comercial. Por eso mismo, este trabajo persigue desgranar los problemas y desafíos a los que han de enfrentarse las empresas para poder registrar una determinada marca sonora, para así poder delimitar con mayor precisión el conjunto de requerimientos que han de reunir los sonidos con el objetivo de que las empresas puedan progresar en el desarrollo de sus signos sonoros y posteriormente puedan realizar las pertinentes campañas publicitarias que permitan a los consumidores vincular dicho sonido a los productos o servicios de su empresa.