Resumen: El consumo de alimentos ultraprocesados en la infancia y adolescencia está en aumento en nuestra sociedad, tiene un impacto negativo y supone un problema global. La bibliografía muestra su relación con el desarrollo de obesidad, cambios metabólicos, y el desarrollo de otras enfermedades y comorbilidades. Es preciso continuar con la investigación y desarrollar estrategias colectivas que conlleven una transformación de los hábitos alimentarios con políticas multisectoriales integrales y equitativas priorizando la salud infantil y adolescente, y reduciendo las desigualdades entre la población.