Resumen: A menudo se ha tendido a infravalorar el papel de las princesas e infantas del Renacimiento, siendo relegadas a un puesto secundario por la historiografía. El presente trabajo trata de poner de relieve la realidad de estas jóvenes, que fueron utilizadas como moneda de cambio. Victimas del juego diplomático, cumplieron con una misión esencial, garantizar la continuidad del sistema dinástico a través de sucesivos embarazos. Esta realidad es presentada en un primer capítulo a través de cuatro apartados, a saber, las alianzas matrimoniales, la perpetuación de la corona, los viajes y los retratos. Tras ello, se exponen los casos específicos de las infantas pertenecientes a la monarquía hispánica de los siglos XV y XVI, cuyas vidas no distaron de las del resto de princesas europeas. Es una muestra de la aplicación del patrón descrito en el apartado anterior en una dinastía en concreto. Se finaliza con un capítulo dedicado a la ceremonia de entrega de las princesas en 1615.