Resumen: La violencia de género es un problema de salud pública que genera un fuerte impacto físico y psicológico sobre la víctima, por lo que su intervención debe ser considerada desde un enfoque multidisciplinar. Además, las mujeres víctimas de la violencia de género se enfrentan a diario con múltiples dificultades que generalmente limitan o impiden su correcto desempeño ocupacional. Por ello, la figura del terapeuta ocupacional debe contemplarse como una posibilidad a la hora de intervenir sobre este ámbito. Este plan de intervención pone de manifiesto la necesidad de intervenir, desde terapia ocupacional, sobre algunas de las principales alteraciones que se originan tras vivir una situación de violencia de género, con la finalidad de prevenir una disfunción ocupacional y establecer o restaurar un desempeño adecuado. La población diana del plan de intervención son las mujeres mayores de edad desempleadas que han pasado por un proceso de violencia de género y que presentan una reducción significativa de los intereses, la autoeficacia y la participación ocupacional. El plan de intervención tiene una duración de 12 meses en los cuales se llevará a cabo una evaluación de las necesidades de la población, una intervención – consistente en desarrollar diversas actividades propositivas y significativas para las mujeres – y una revisión de los resultados. Los resultados esperados tras finalizar el plan son un aumento de los intereses, la autoeficacia y la participación ocupacional que permitirán a las mujeres alcanzar una mayor autonomía, equilibrio ocupacional y la calidad de vida.