Resumen: Tras la quiebra de Leman Brothers en 2008, la economía global se vio afectada por una fuerte recesión. La situación fue tan grave que las políticas monetarias convencionales no fueron suficientes para combatir esta crisis, por lo que los Bancos Centrales tuvieron que recurrir a políticas menos tradicionales como la Quantitative Easing (QE) para minimizar el shock producido. Las herramientas tradicionales dejaron de ser eficaces debido al escenario de tipos 0% donde nos encontramos, es por ello que entidades como el BCE han incrementado sus programas de compras de activos con el objetivo de estabilizar los mercados financieros y los tipos de interés de largo plazo, entre otros, aunque a día de hoy todavía existen dudas acerca de los efectos que esta estrategia no convencional de política monetaria pueda tener en el futuro.