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            <surname>García-Belenguer Laita</surname>
            <given-names>Silvia</given-names>
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        <year>2021</year>
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    <abstract>Los síndromes de Horner y Key-Gaskell (disautonomía) son dos alteraciones neurooftalmológicas que aparecen como consecuencia de una alteración en el sistema nervioso autónomo. Su incidencia es muy diferente; el síndrome de Horner es relativamente frecuente, pero el síndrome de Key-Gaskell tiene una incidencia muy baja y localizada. Ambas patologías tienen signos clínicos oftalmológicos característicos acompañados de muchos otros que se podrían denominar como inespecíficos.&lt;br /&gt;Una exploración exhaustiva del paciente, acompañada de otras pruebas diagnósticas básicas como un estudio analítico, puede ser suficiente para llegar a un diagnóstico presuntivo. Posteriormente, se pueden realizar pruebas de diagnóstico más avanzadas con el fin de conocer la causa subyacente.&lt;br /&gt;La bibliografía revisada confirma que no existe tratamiento específico para ninguno de los dos síndromes. A pesar de ello, los pronósticos son muy diferentes si se comparan. Los pacientes con síndrome de Horner suelen tener buen pronóstico y la resolución suele ser espontánea, mientras que la disautonomía es una enfermedad con muy mal pronóstico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;</abstract>
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  <article-type>TAZ</article-type>
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