Resumen: Introducción: gran cantidad de pacientes que sufren un ictus desarrollan disfagia, manifestada por dificultad o incapacidad para la deglución de líquidos y/o sólidos provocando complicaciones como deshidratación o desnutrición. Para identificar esta situación patológica se realiza el cribaje EAT-10 y el método clínico MECV-V. Tras el diagnóstico de disfagia existen actuaciones por parte de enfermería para evitar complicaciones, como el manejo de la textura del bolo, el tratamiento postural o una buena higiene bucal tras la ingesta. Objetivos: diseñar un plan de cuidados de enfermería para reducir las complicaciones de la disfagia y fomentar la autonomía del paciente, así como la inclusión del cuidador/a para continuar los cuidados tras el alta hospitalaria. Metodología: se realiza una revisión bibliográfica con la búsqueda de artículos en las principales bases de datos en ciencias de la salud, con un rango de publicación posterior al año 2008. Para el plan de cuidados se realiza una valoración integral siguiendo las 14 necesidades de Virginia Henderson, empleando el lenguaje NANDA, NIC y NOC. Desarrollo: se propone una valoración siguiendo las 14 necesidades de Virginia Henderson, con unos diagnósticos frecuentes para este tipo de paciente y diferentes actividades para el fomento de la autonomía y bienestar de la persona con disfagia y cuidador/a. Conclusiones: resulta fundamental ejecutar el plan de cuidados para reducir las complicaciones provocadas por la disfagia fomentando la autonomía del paciente y la inclusión del cuidador/a principal. Palaras clave: "disfagia", "ictus", "dificultad para deglutir".