Resumen: El Raid es una disciplina deportiva ecuestre muy exigente que consiste en competiciones de resistencia en la que los caballos recorren largas distancias que pueden llegar hasta los 160km. En esta disciplina, el veterinario juega un papel relevante pues es el responsable de realizar las inspecciones veterinarias que aseguran la aptitud del caballo para continuar en la competición. Estas inspecciones veterinarias se realizan previamente a la competición, durante la competición y al finalizar la prueba en los vet gate. Estos vet gate son las áreas donde los caballos van a ser presentados a los veterinarios donde se evaluará su condición general, el estado metabólico, así como el aparato musculoesquelético al paso y al trote en línea recta. Todas estas inspecciones, junto con el resto de la normativa con relación al Raid, están bajo el amparo del Reglamento elaborado por la Federación Ecuestre Internacional (FEI), y su transposición por la Real Federación Hípica Española (RFHE). Como se ha comentado, este deporte provoca un fuerte estrés metabólico y locomotor debido a las largas distancias recorridas, lo que conlleva la necesidad de controlar de forma exhaustiva aspectos tan importantes como pueden ser la alimentación y el entrenamiento, factores que intervienen de manera decisiva en el rendimiento deportivo del caballo. La exigencia de este deporte provoca tasas de eliminación elevadas, así, en torno al 40% de los caballos que participan en las competiciones son eliminados de las mismas por causas metabólicas y ortopédicas. Las causas ortopédicas son la principal causa de eliminación de los caballos participantes, destacando las lesiones del ligamento suspensor del menudillo, artropatías, etc. Las causas metabólicas son la segunda causa de eliminación de los caballos en las competiciones, aunque suelen tener implicaciones más graves. Las principales causas metabólicas son: síndrome del caballo exhausto, aleteo diafragmático, cólicos, lamintis, etc.