Resumen: Hoy en día la ingestión de cuerpos extraños es una consulta frecuente en la clínica de pequeños animales y en muchas ocasiones supone un reto diagnóstico. Esto es debido a la variedad de objetos que pueden ingerir estos animales, difiriendo en la consistencia, forma y material. Aunque a veces el objeto ingerido puede completar el tránsito y ser defecado, otras veces puede causar una obstrucción intestinal, cuya sintomatología va a ser muy diversa en función de la localización y de si la obstrucción es de tipo parcial o total. Ante un paciente que presente deshidratación, anorexia y vómitos se debe incluir la obstrucción intestinal en el diagnóstico diferencial. Respecto al diagnóstico por imagen, la radiología y la ecografía juegan un papel importante, presentando cada una diferentes indicaciones en base a sus ventajas y limitaciones. En este trabajo, se ha realizado un estudio comparativo con moldes de gelatina en el que se han aplicado ambas técnicas en diferentes cuerpos extraños habituales (hilo, lana, cuerda, calcetín, media, pelota de goma y de tenis, tapón, aguja y piedra). De estos 12 objetos, solo 5 fueron claramente visibles por radiografía, en función de las densidades de los mismos (radiopacos vs radiolúcidos), mientras que todos los objetos fueron visibles por ecografía. Una de las limitaciones de este trabajo es que el estudio no está hecho con pacientes reales, por lo que se ha complementado con una revisión bibliográfica acerca de hallazgos indirectos que nos pueden ayudar en el diagnóstico, comprendiendo previamente la fisiopatología de la obstrucción intestinal. Si bien la ecografía tiene mayor sensibilidad en el diagnóstico y valoración de la gravedad y signos asociados, la elección de una u otra va a depender de las características y localización del cuerpo extraño, considerándose como técnicas complementarias y no excluyentes.