Resumen: El langostino es un plato típico en la gastronomía española, especialmente conforme se acercan las fechas navideñas. Cada español consume aproximadamente 1,9 kg de langostino al año, lo que supone un gasto promedio de 20,8 € per cápita. Por otro lado la acuicultura en la UE es uno de los sectores menos desarrollados en lo referente a la producción primaria. España destaca por la elevada producción de productos de acuicultura, en especial moluscos, en comparación con otros países de la UE. Sin embargo, la producción intensiva de langostinos de acuicultura no ha llegado a desarrollarse, ni en España, ni en el continente europeo. En otros continentes, como pueden ser Asia y América, la producción de langostino en granjas se lleva realizando desde hace años en explotaciones extensivas y semi-intensivas en su mayoría. Los avances tecnológicos permiten la aparición sistemas de cría superintensivos que doten al producto de una mayor calidad y garantías sanitarias para el consumidor. Asimismo, se puede reducir el consumo de agua mediante el uso de sistemas de recirculación y biofiltros orgánicos que permitan eliminar el amoniaco de los tanques durante el engorde de los langostinos. En el presente proyecto, cuya ubicación se encontraría en Peralta de la Sal, se ha dimensionado una planta de piscifactoría de engorde de langostino de la especie Pennaeus Vannamei. Se han planteado además dos líneas de procesado, langostino crudo y cocido congelado. Las 5 naves que conforman la planta de procesado, piscifactoría y oficinas entre otras dependencias, se han dimensionado de acuerdo a una producción de 50 toneladas anuales. El proyecto consta de los respectivos anejos y planos pertinentes para la justificación de su viabilidad económica y con el diseño propio de un sistema RAS, garantizando así la minimización de recursos hídricos.