Abstract: En nuestro trabajo de fin de grado abordamos distintos temas en torno a la corporalidad, centrándonos en el arte de acción, en concreto en la danza, en la especialidad de hip-hop y breakdance. Abordamos esta perspectiva por el hecho de haber practicado esta disciplina durante años, por lo que decidimos trabajarla, además, desde la perspectiva de género. Nuestro trabajo comienza con un microrrelato propio, donde exponemos la generalizada creencia de que la danza libera, muestra y representa nuestro auténtico yo. Sin desprestigiar esta creencia, a lo largo de todo nuestro trabajo defendemos la idea, apoyándonos en varias autoras y algún autor, de que nuestro yo está construido culturalmente, y que nuestra forma de movernos y, en concreto, de bailar, está condicionada también por nuestra cultura machista y patriarcal. Además, abordamos todos estos temas utilizando los testimonios de varias compañeras de gremio, varias bailarinas a las que hemos podido conocer o no en nuestros años de trayectoria en este ámbito. Dichas bailarinas nos cuentan sus experiencias en la danza, en el hip-hop y el breakdance, que por lo general, no han sido enteramente igualitarias en la cuestión de género. Nos parece realmente importante introducir testimonios reales en nuestras investigaciones para otorgarles más fundamentación y no aislarnos simplemente en la parte teórica de nuestro trabajo. Nos centramos a lo largo de nuestro trabajo en la influencia de la mirada externa, tanto dentro del hip-hop y sus entrenamientos como a nivel de puesta en escena, en el propio público. Pero también nos centramos en el hecho de que, aunque bailemos solas, la influencia cultural sigue ahí, porque impregna toda nuestra corporalidad, no sólo por el hecho de bailar frente a otras personas. También dedicamos una parte de nuestro trabajo a la historia de dicha danza, explicando que si el hip-hop es machista y patriarcal es porque esta cultura surge de la exclusión y la opresión, de los suburbios del Bronx, donde no se contemplaba la lucha por la igualdad de género donde la prioridad era simplemente sobrevivir. Por ello, esta cultura arrastra multitud de desigualdades en este ámbito. Abordamos, pues, la experiencia de la danza desde el estudio de la corporalidad y el feminismo.