Resumen: Desde que el 11 de Marzo de 2020 se declaró la pandemia mundial por SARS-CoV-2, millones de personas se han visto afectadas por la COVID-19. Si bien el virus afecta de manera predominante al sistema respiratorio, el espectro clínico de esta enfermedad es extenso y posee la capacidad de originar una afección multisistémica potencialmente severa y letal. La experiencia previa de infecciones por virus de la misma familia -SARS y MERS-, así como sobre ingresos de larga duración, nos orientan a pensar en un impacto no solo en el proceso agudo, sino también a largo plazo. A este respecto, se están observando en la actualidad síntomas persistentes, alteraciones en la funcionalidad y un deterioro en la calidad de vida en pacientes ya recuperados de la infección. De esta manera, es mandatorio conocer estas secuelas con el fin de elaborar planes y estrategias de actuación tempranas. A este respecto, se ha realizado una revisión bibliográfica de la actual evidencia sobre secuelas a medio-largo plazo en la que se recogen las de mayor relevancia a nivel pulmonar, respiratorio y neurológico.