Resumen: Las fracturas que tienen lugar en la rodilla del paciente adolescente son poco frecuentes. Su actual aumento de incidencia se debe a la asociación de estas fracturas con el deporte de alta intensidad practicado por los pacientes sin haber alcanzado la madurez ósea. Estas fracturas son lesiones agudas en las que cobran especial importancia el correcto diagnóstico y tratamiento con el fin de evitar complicaciones. Las principales secuelas son alteraciones del crecimiento, deformidades e inestabilidades. Entre los diferentes tipos de fracturas de rodilla del esqueleto inmaduro encontramos las epifisiolisis de fémur distal y tibia proximal, las fracturas avulsión de tuberosidad tibial anterior, las fracturas avulsión de espina tibial, la fractura osteocondral tras luxación de rótula y la fractura de Segond. En todas las fracturas se debe realizar una exploración neurovascular y la valoración del posible síndrome compartimental. Un nuevo horizonte en el diagnóstico de las fracturas de rodilla en adolescentes capaz de reducir otras pruebas de imagen es la ecografía en el punto de atención (POCUS).