Resumen: La monitorización de la profundidad anestésica y de la nocicepción han sido los últimos desafíos planteados en anestesia. Una correcta profundidad y nocicepción conlleva la eliminación de los efectos indeseables de la falta de control, como el despertar intraoperatorio o el dolor postoperatorio, así como evitar los efectos adversos por la sobredosificación de fármacos. Los parámetros clínicos para la estimación de dichas respuestas a los fármacos anestésicos no ofrecen una garantía suficiente para predecir el estado real del paciente. En las últimas décadas se han desarrollados múltiples dispositivos basados en el electroencefalograma para monitorizar la profundidad anestésica, efectivos en el control de la dosificación de los fármacos evitando así los efectos adversos de sobre o infradosificación. El Índice biespectral o la Entropía espectral son dos ejemplos de dispositivos ampliamente disponibles en nuestro medio. La monitorización de la nocicepción ha sido desarrollada más lentamente. En la última década han aparecido distintos dispostivos basados en las respuestas autonómicas a los estímulos nociceptivos como el Analgesia Nociception Index o el Surgical Pleth Index. Nociception Level Index, un nuevo dispositivo desarrollado en el último lustro, ha supuesto una revolución en el campo al combinar múltiples variables correspondiendo con una mejor correlación de la nocicepción.