Resumen: Cryptosporidium, Giardia y Entamoeba histolytica son protozoos intestinales que cursan con cuadros diarreicos, aunque también pueden tener manifestaciones extraintestinales. Se encuentran ampliamente distribuidos a nivel mundial, independientemente del nivel socioeconómico y la geografía. El objetivo de este trabajo es determinar si datos y bibliografía, demuestran la presencia de cryptosporidiosis, giardiosis y amebosis en nuestra Comunidad Autónoma y su posición a nivel nacional e internacional. Se utilizaron los datos públicos de los casos declarados de estos parásitos en España, Europa, Estados Unidos y México durante los años 2012-2018. Posteriormente, se realizó una revisión bibliográfica de las enfermedades citadas durante ese mismo periodo de tiempo. Los resultados obtenidos del análisis de los datos, determinan que Aragón se encuentra entre las tasas más altas de nuestro país, superando la media nacional e incluso la internacional de países endémicos de estas enfermedades como México. De la búsqueda bibliográfica se obtuvieron 32 artículos. Pese a ser Enfermedades de Declaración Obligatoria en nuestro país y aunque cursen con mucha frecuencia de forma asintomática, son comúnmente olvidadas en el diagnóstico diferencial, aumentando así la diseminación de estos protozoos. La amebosis causada por Entamoeba histolytica es endémica en México, suponiendo así que la mayoría de los casos de nuestro país son importados. Cryptosporidium y Giardia afectan en especial a los niños menores de 5 años, llegando a suponer un riesgo en su salud. El otro gran grupo de riesgo de estas parasitosis son los pacientes VIH +. Los brotes de parasitosis producidas por estos protozoos se asocian con frecuencia a transmisión hídrica, debido a que los métodos convencionales de las plantas de depuración no son suficientes para eliminar sus (oo)quistes o por problemas técnicos en la potabilización de las aguas. En España Entamoeba histolytica se diagnostica escasamente; para Cryptosporidium y Giardia en toda España se observa un aumento de casos en los años 2012, 2015 y 2018. Aragón declara de forma constante mientras que otras muchas Comunidades que no lo hacen. La revisión bibliográfica ha demostrado que los métodos de depuración son efectivos disminuyendo la concentración de estos parásitos, pero no los erradican por completo, diseminándose así en nuestro medio.