Resumen: Se presenta el caso de una mujer de edad avanzada, con antecedentes personales de bocio multinodular tóxico tratado con I131, y que posteriormente desarrolló un episodio de fibrilación auricular, sin otra patología subyacente que lo justificase. Es tratada definitivamente con Amiodarona y Sintrom. Sin controles posteriores. La paciente comienza a presentar debilidad, letargia y bradicardia, que la conducen a un episodio de caída desde una mínima altura con resultado de fractura de radio y cúbito distal, intraarticular. En el servicio de Urgencias se realizan pruebas complementarias llegando al diagnóstico de insuficiencia cardiaca descompensada y se propone ingreso para su tratamiento. En la unidad de Geriatría se realiza extracción sanguínea para realizar perfil geriátrico ordinario. TSH y FT4 avalan la existencia de un hipotiroidismo primario, y justificarían la semiología. Como entidad responsable de la misma, se atribuye al uso continuado de amiodarona y a la inexistencia de controles analíticos periódicos. El hipotiroidismo es la situación que resulta de la disminución de la producción de Tiroxina (T4) y Triyodotironina (T3). Puede ser primario o central, según el mecanismo de producción. Las disfunciones tiroideas son prevalentes en la población anciana, y conviven con otros diagnósticos, muchas veces cardiológicos. Entre ellos, la fibrilación auricular es la arritmia sostenida más frecuente. Se han demostrado claras asociaciones entre la patología tiroidea y la fibrilación auricular. Al ser permanente, el tratamiento de esta patología se debe elegir con cuidado sabiendo que el paciente lo llevará de por vida, siendo en algunos casos necesario el control de diferentes parámetros cada cierto tiempo. Es el caso de la amiodarona, que por ser uno de los fármacos más usados en la práctica clínica, debe controlarse estrictamente para evitar la aparición de trastornos tiroideos que son los más frecuentes bien descritos en la literatura. El manejo de las enfermedades en este grupo de edad hoy en día es muy complejo, ya que no solo se trata la patología que se tiene delante, sino que lo que se pueda hacer por mejorar la situación actual, influirá positiva o negativamente en el resto de los problemas que el paciente padezca.