Resumen: Desde que, en 1943, Leo Kanner definiera el Trastorno del Espectro Autista (TEA) han cambiado los criterios diagnósticos, el concepto del trastorno, la prevalencia y el tratamiento. Aunque hoy en día existen múltiples recursos, asociaciones y profesionales que trabajan con TEA desde diferentes ámbitos, principalmente, desde el educativo y el de la salud, sigue teniendo cierto impacto negativo en el momento del diagnóstico y durante otros momentos de la vida debido a las exigencias que supone el cuidado de estos niños, en función del grado de afectación. El tratamiento se centra en el control de conductas y estereotipias autolesivas y mejorar la comunicación.