Resumen: Tradicionalmente, ha sido sostenido que la romanización y la conquista romana de Hispania se llevó a cabo mediante la concatenación de iniciativas personales de generales carismáticos. Estos individuos, cuyo objetivo sería el de expandir sus redes clientelares y alcanzar la gloria, tendrían una gran libertad de acción y convertirían Hispania en el campo de batalla por alcanzar la hegemonía política. Pero, ¿es esta visión realista? Este trabajo busca demostrar mediante el ejemplo del Valle Medio del Ebro que la romanización se expandió desde la costa hacia el interior peninsular a través de un plan de urbanización del territorio por fases meticulosamente desarrollado por el Estado Romano. Así, las acciones de todos los generales se integraban, pese a aparentar independencia, en un mismo plan por cuyo cumplimiento velaba el Senado Romano. Y, ¿por qué la elección del Valle Medio del Ebro como objeto de este estudio? En primer lugar, por que se trata de un espacio en el que convivieron numerosas culturas indígenas que respondieron de manera heterogénea al dominio romano. Y en segundo, por su situación estratégica como tierra de paso, lo que llevó a Roma a buscar su dominio con especial ahínco a través de una amplia gama de herramientas cuya naturaleza será analizada.