Resumen: Este trabajo analiza la evolución de la estructura y competencia en el sector bancario español y aragonés tras el proceso de reestructuración experimentado con la crisis económico-financiera de 2008. Los resultados ponen de manifiesto que desde 2008 tanto en España como Aragón los índices de concentración han aumentado. Por su parte, España antes de la crisis presenta índices de concentración moderados. Esta situación es distinta en 2020 presentando el sector una situación de competencia elevada a priori, por encima de los valores europeos. Este no es el caso de las provincias aragonesas, que antes de la crisis presentan índices de concentración altos, calificándose el sector bancario zaragozano en 2020 como un mercado con una situación de concentración elevada a priori, el oscense como un oligopolio asimétrico y el turolense como un duopolio. Por otra parte, el sector tiene que afrontar el reto tecnológico desde distintos frentes: entrada de nuevos competidores, adopción de nuevas tecnologías y la creciente demanda tecnológica por parte de los consumidores.