Resumen: Objetivos: Analizar las características del diagnóstico, tratamiento y supervivencia del carcinoma hepatocelular (HCC) en hombres y mujeres y descartar o confirmar posibles diferencias. Material y métodos: estudio observacional, retrospectivo y unicéntrico en el que se analizan las diferencias en una muestra obtenida de los pacientes diagnosticados de carcinoma hepatocelular en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza desde 2001 hasta 2019. El programa estadístico utilizado es el R (versión 4.0.3). Resultados: el tamaño de la muestra es n=388 pacientes: 82,5% hombres y 17,5% mujeres. Se han encontrado diferencias significativas en la edad de presentación, apareciendo el tumor antes en hombres (62,0±11,1 años) que en mujeres (66,7±13,1 años) con una p=0,008. El consumo de tabaco es mayor en hombres (p=0,014), no habiendo consumido nunca tabaco el 46,3% de los hombres respecto al 64,8% de las mujeres. Igualmente, el consumo de alcohol en dosis de riesgo es mayor en el sexo masculino (51,8%) respecto al femenino (20,3%), con una p<0,001. El orden de frecuencia de las etiologías principales del tumor, son similares en ambos sexos: la primera el VHC (43,31% de hombres y 55,23% de mujeres) y la segunda el alcohol (34,39% de hombres y 11,94% de mujeres). Sin embargo, el porcentaje que representa cada una en los dos grupos varía mucho, encontrando diferencias significativas (p<0,05). También las etiologías no principales muestran diferencias significativas. El hepatocarcinoma se diagnostica más mediante el programa de screening en mujeres (65,2%) que en hombres (45,9%), con una p=0,007. Respecto al tratamiento, solo se han encontrado diferencias en los pacientes que reciben terapia ablativa (31,3% de las pacientes femeninas y 17,5% de los masculinos, p=0,017). No se han encontrado diferencias significativas en la supervivencia. Conclusiones: existen diferencias entre hombres y mujeres. La enfermedad hepática de base es diferente, los hombres se diagnostican a edades más tempranas y las mujeres se diagnostican con mayor frecuencia a través del programa de cribado. Sin embargo, no hay diferencias en la estadificación del tumor en el momento del diagnóstico ni tampoco diferencias en la supervivencia.