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000119464 1001_ $$aPlano Puyal, Lorena
000119464 24200 $$aPhysiology and pathophysiology of hypobaric hypoxia: altitude sickness
000119464 24500 $$aFisiología y fisiopatología de la hipoxia hipobárica: mal de altura
000119464 260__ $$aZaragoza$$bUniversidad de Zaragoza$$c2022
000119464 506__ $$aby-nc-sa$$bCreative Commons$$c3.0$$uhttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/3.0/
000119464 520__ $$aIntroducción. La altitud constituye un ambiente hostil para el ser humano por la menor disponibilidad de oxígeno, bajas temperaturas, altas radiaciones ionizantes y menor humedad relativa ambiental. Para sobrevivir, el organismo pone en marcha unas respuestas fisiológicas compensatorias, pero cuando fracasan surgen patologías que pueden comprometer la vida. Los nativos de grandes alturas han conseguido adaptarse mediante modificaciones permanentes en su fisiología que les han permitido vivir en este ambiente.<br />Objetivos. Realizar un análisis de los mecanismos fisiológicos de adaptación del organismo a la hipoxia aguda y crónica y de las patologías derivadas de las respuestas adaptativas insuficientes. <br />Metodología. Se ha realizado una revisión bibliográfica consultando bibliotecas y diversas bases de datos electrónicas de revistas científicas biomédicas, libros y guías clínicas. <br />Resultados y discusión. Con la altitud desciende la presión barométrica y, por tanto, disminuye la presión parcial de oxígeno atmosférica y la saturación arterial de oxígeno. Para contrarrestarlo, el organismo realiza compensaciones agudas como incremento de las frecuencias respiratoria y cardíaca y del gasto cardíaco y cambios hemodinámicos que aumentan la oxigenación tisular. Con la permanencia en altura, el riñón compensará la alcalosis metabólica producida por la hiperventilación y aumentará la síntesis de eritropoyetina para producir glóbulos rojos. Si estos mecanismos resultan insuficientes, aparecen patologías como el mal de altura. Su forma leve, el mal agudo de montaña, aparece a las pocas horas del ascenso a partir de 2.500 m, con síntomas de cefalea, náuseas, vómitos y fatiga. Si no se trata inmediatamente, puede progresar a sus dos variantes más graves potencialmente mortales: edema cerebral de altura y edema pulmonar de altura. El mal de altura también se puede presentar en nativos de grandes alturas en forma de mal de altura de tipo crónico como la enfermedad de Monge. Dado el creciente auge por las actividades de montaña, resulta fundamental aumentar la prevención de esta enfermedad, realizar un diagnóstico rápido y conocer el manejo adecuado en un entorno extremo y aislado como es la alta montaña, para reducir la incidencia de patologías graves e incluso la muerte. <br />Palabras clave: hipoxia, altitud, fisiopatología, aclimatación, mal agudo de montaña. <br /><br />
000119464 521__ $$aGraduado en Medicina
000119464 540__ $$aDerechos regulados por licencia Creative Commons
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000119464 7102_ $$aUniversidad de Zaragoza$$bFarmacología y Fisiología$$cFisiología
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