Resumen: La impresión en tres dimensiones (3D) es el proceso de manufactura de un objeto tridimensional con materiales que se disponen por capas. Dicho proceso, controlado informáticamente, se lleva a cabo mediante impresoras 3D. La bioimpresión 3D, por su parte, emplea como materia prima células y otros biomateriales a fin de crear tejido viable biológicamente. Desde 1988, este campo ha experimentado un crecimiento acelerado propiciado por el desarrollo tecnológico global. Actualmente, sus aplicaciones en el campo de la salud son múltiples: desde recambios para tejidos lesionados hasta prótesis específicas para un paciente, pasando por fármacos que se liberan en el organismo en respuesta a estímulos concretos. Con el objetivo de suponer una alternativa válida en el campo del trasplante de órganos, la investigación en bioimpresión 3D va encaminada a solventar las principales limitaciones que hoy por hoy presenta, principalmente relacionadas con la vascularización e inervación de los tejidos impresos. Con estos y otros retos por delante, la bioimpresión 3D se proyecta como una tecnología dispuesta a revolucionar la medicina tal y como la conocemos hoy en día.