Resumen: En los últimos tiempos, la influencia de la tecnología en la sociedad ha producido cambios tan radicales como beneficiosos en el día a día de las personas, mejorando sus posibilidades y abriendo camino a nuevas oportunidades. Sin embargo, la exclusión y la desigualdad social son términos que van unidos a estos nuevos avances. Problemas cada vez más notorios como el de la conocida brecha digital están a la orden del día, afectando a los grupos sociales más desfavorecidos, en especial a las personas que conforman el grupo más antiguo de la sociedad, los mayores de 65 años. Si a esto, le sumamos la llegada de la pandemia por COVID-19 con sus respectivas nuevas necesidades y limitaciones, en las que el uso casi “obligado” de la tecnología ha ocupado un papel fundamental, la problemática aumenta considerablemente.