Abstract: La bibliofilia es una afición que a lo largo de la historia se ha vinculado únicamente a los hombres. Las mujeres durante siglos se han visto obligadas a quedarse en un segundo plano intelectual y social. Las bibliófilas han coexistido con los bibliófilos desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea y han reunido bibliotecas de diferente tamaño y con temáticas muy diversas. Existe una progresión temática en sus lecturas en función de la libertad perseguida y conforme al progreso social. Se conocen perfectamente bibliotecas de reinas como Isabel la Católica; de nobles como Judith de Flandes; y, conforme pasan los siglos, pertenecientes a mujeres no vinculadas a clases altas, como Emilia Pardo Bazán. Se comprueba cómo la actividad de la mujer dentro del mundo del libro antiguo y, especialmente, en el mundo de las librerías anticuarias, necesita ser analizado, aunque va evolucionando a mejor. Se deja atrás una cierta misoginia bibliófila que ha provocado que la mujer fuera vista como la mayor enemiga del libro para dar paso a la libertad y la visión de la bibliofilia sin distinción de género.