Abstract: Desde el siglo XVI hasta mediados del XVIII, la sala del estrado fue un estancia plenamente asentada y tipificada, destinada al uso femenino, en la vivienda de clase media-alta en España. El estrado, espacio heredado de la tradición islámica que pervivió en la Península Ibérica tras el siglo XIII, se ubicaba en su interior, delimitado por medio de una tarima cubierta por alfombras, o simplemente por las alfombras. El mobiliario y la decoración del estrado tenían características propias, y evolucionaron a lo largo del tiempo. Este espacio tuvo una doble dimensión en la vida de las mujeres: pública y privada. Las mujeres de la casa pasaban la mayor parte de su tiempo en él, ya fuera descansando, haciendo labores o socializando con las visitas. A través de su estudio podemos acercarnos más fielmente a la realidad social y la vida de las mujeres de la Edad Moderna en España.