Abstract: En la actualidad buena parte del mundo atraviesa una intensa transición demográfica. Esta se estructura en cuatro fases en las que se transita desde altas tasas de natalidad y mortalidad hacia bajos valores de ambas. Los países con mayores tasas de natalidad y mortalidad son los países menos desarrollados; los países que han iniciado ya sus descensos en las tasas que aún no han sido completados son en general países en desarrollo y los que registran bajas tasas de mortalidad y natalidad son los países desarrollados. Una vez clasificados todos los países dentro de su etapa de la transición la literatura de crecimiento endógeno ofrece pautas para analizar a qué régimen económico-demográfico pertenece cada grupo de países y así comprobar si el crecimiento de sus rentas y de su población está en sintonía con su fase de la transición. La transición demográfica conlleva cambios en la estructura de la población más acentuados conforme se avanza en la misma: cada vez el porcentaje de activos sobre la población total es más bajo y por otro lado, cada vez hay un mayor porcentaje de población dependiente. En nuestro trabajo se analiza cómo estos cambios en la estructura de la población afectan a diversas variables macroeconómicas en las distintas regiones del mundo durante el periodo reciente 2000-2013. A nivel mundial, los resultados permiten comprobar el impacto positivo de participación de la población activa sobre la evolución de la renta y el ahorro y el impacto negativo de los dependientes en la renta, la tasa de inversión y el saldo público sobre el PIB.