Abstract: Los problemas de fertilidad han empeorado en las últimas décadas. Entre las posibles causas que hacen incrementar este problema, resaltan los factores fisiológicos como la edad, problemas o alteraciones en los órganos reproductores, irregularidades hormonales, factores nutricionales como las deficiencias de determinadas vitaminas y minerales clave, la disminución de la calidad de los alimentos, la contaminación ambiental, la disbiosis intestinal y la exposición a tóxicos y disruptores endocrinos, entre otros. Además, el estrés, los hábitos sedentarios, la obesidad y sus comorbilidades pueden complicar la concepción. Entre otras causas, la inflamación crónica de bajo grado perpetuada en el organismo y generada por un cúmulo de factores como los mencionados anteriormente, hacen que se incrementen a nivel sérico marcadores proinflamatorios pudiendo contribuir a trastornos endocrinos y hormonales que afectan al ciclo menstrual, fracaso en la implantación y dificultar la concepción. Esta revisión muestra como la nutrición y los cambios en la dieta con adherencia a patrones dietéticos antiinflamatorios como la dieta mediterránea con un correcto equilibrio en proteínas, carbohidratos complejos, lípidos, fibra, antioxidantes, ácidos grasos omega-3 y la suplementación de algunos complementos alimenticios con compuestos bioactivos, son capaces de reducir las alteraciones ovulatorias, disminuir la inflamación sistémica y mejorar la fertilidad. Aunque modificar la nutrición es un medio efectivo y no invasivo para mejorar los resultados de fertilidad, sigue sin estar clara la relación de la dieta y la infertilidad.