Resumen: Las enfermedades de la córnea son trastornos bastante frecuentes en perros y gatos, cuyo tratamiento suele ser bastante exitoso. Formando parte de este grupo, destacan las úlceras corneales, ya que son muy habituales en la oftalmología veterinaria. Existen distintos tipos de úlceras, y según su grado de afectación, se realizará un tipo de tratamiento u otro. Frente a úlceras que no mejoran tras un tratamiento médico intensivo, pueden recurrirse a cirugías como la queratoplastia o trasplante de córnea. Para la realización de la cirugía, deberán tenerse en cuenta una serie de aspectos como son el cumplimiento de los requisitos del donante/receptor y la correcta preparación preoperatoria del paciente. Se preparará un injerto donante mediante un trépano, para luego colocarlo en el lecho receptor del paciente, del cual ya se habrá extraído el defecto. Tanto la técnica de la queratoplastia como las indicaciones para su realización variarán en función del tipo de queratoplastia que se emplee (lamelar o penetrante) y del tipo de donante (queratoplastia autóloga, homóloga o heteróloga). El pronóstico suele ser bueno, pero existe el riesgo de que pueda aparecer alguna complicación como el rechazo del injerto. Como alternativas a la queratoplastia, existen los injertos de conjuntiva o el uso de la medicina regenerativa con terapia basada en células madre (especialmente las del tipo mesenquimal) y plasma rico en plaquetas. Esta última alternativa cuenta con la ventaja de que es bastante accesible, ya que puede usarse como donante al propio paciente receptor.