Resumen: La piometra es una patología frecuente en hembras de mediana a avanzada edad no esterilizadas caninas. En los centros de urgencias suelen llegar pacientes en los cuales la infección ya está avanzada y se está instaurando un shock, por lo cual se debe conseguir un diagnóstico aproximado en el menor tiempo posible. Se debe recoger la anamnesis con todos aquellos datos que serán de utilidad para la aproximación diagnóstica y el tratamiento a seleccionar. La exploración física permite identificar los parámetros que indican que no se encuentra estable, tales como, un tiempo de relleno capilar disminuido, mucosas pálidas, pulso débil, temperatura corporal disminuida y estado mental alterado, con el resto de las exploraciones complementarias que de igual forma pueden aportar información útil al clínico. Si se determina que el individuo está en shock, se debe estabilizar antes de proseguir. Se debe realizar pruebas laboratoriales, un recuento alto de leucocitos en la serie blanca del hemograma aproxima al diagnóstico. En la bioquímica la presencia de hipoproteinemia, hipoalbuminemia e hipoglucemia, son indicadores de afectación sistémica, de igual forma los parámetros de afectación orgánica pueden encontrarse alterados, especialmente los hepáticos y renales, pudiéndose complementar estos últimos con un urianálisis para su evaluación precisa. Se observa el útero en ecografía para evidenciar la presencia de colecta uterina. El tratamiento de elección es el quirúrgico, se realiza la ovariohisterectomia, previa estabilización del paciente. En caso de no ser posible, o en hembras de valor reproductor, se opta por el médico. El uso de infografía con un algoritmo puede servir como guía de apoyo en la toma de decisiones para el clínico. Además, el uso de un modelo de baja fidelidad puede ayudar a la práctica y mejora de habilidades quirúrgicas.