Resumen: Introducción: El tratamiento del cáncer puede tener efectos adversos severos, como la fatiga, polineuropatías, recidivas, etc. La evidencia hasta ahora sugiere el ejercicio físico como un componente protector al tratamiento de la enfermedad antes y después del mismo. Objetivo: Aplicar un plan de entrenamiento basado en el ejercicio terapéutico en un paciente post-cáncer, con secuelas derivadas del proceso, y diabético. Metodología: Estudio de un caso único (n=1) intrasujeto con evaluación inicial pre-tratamiento, un programa de ejercicio terapéutico basado en trabajo aeróbico, fuerza (motora y respiratoria) y de movilidad. Y, por último, una evaluación final post-tratamiento para realizar la comparación de variables dependientes como bioimpedancia, fuerza, espirometría, 6MWT, IPAQ, etc. Resultados: Descenso de las variables masa grasa, fuerza muscular y manual y SF-36. Un aumento 6MWT y espirometría forzada. Y el mantenimiento del IPAQ y masa muscular. Discusión: La aparición de una recidiva de cáncer y su operación pertinente lo que llevó a analizar la bibliografía referente al ejercicio de prehabilitación, así como el post-tratamiento de la enfermedad, concluyendo favorablemente para los beneficios del ejercicio físico y el cáncer. Conclusión: Tras la aplicación de un programa de intervención fisioterápica de ejercicio terapéutico de 8 semanas, se produjo una intervención quirúrgica no programada registrándose valores post-intervención de una buena recuperación cardiorrespiratoria y un descenso menor de otras variables, como del porcentaje masa muscular.