Resumen: La insuficiencia cardiaca congestiva por valvulopatía mitral es la enfermedad cardiaca que se da con mayor frecuencia en perros. Se trata de un debilitamiento en el tejido valvular que acaba produciendo el cierre incompleto de la válvula, volviéndose inevitable el retorno sanguíneo desde el ventrículo hasta el atrio. Su etiología es desconocida, aunque sí existe una cierta predisposición racial que todavía se está estudiando. La enfermedad tiene un cuadro clínico muy amplio: hay pacientes que tardan años en desarrollar síntomas mientras que otros, al poco tiempo, los manifiestan. Es una patología que se agrava con el tiempo, cuyos principales síntomas son: tos, disnea, intolerancia al ejercicio, cansancio, síncopes, etc… Las pruebas diagnósticas son fundamentales para determinar en qué estadio de la enfermedad se encuentra el perro, y para ello, el American College of Veterinary Internal Medicine (ACVIM) creó una clasificación que cataloga el estado de la enfermedad en cuatro estadios que relacionan los síntomas que presenta el animal junto con el diagnóstico y el tratamiento recomendado. El tratamiento tiene como objetivo prevenir la enfermedad, pero si ya está instaurada, pretende mejorar el cuadro clínico del paciente, inhibiendo los mecanismos compensatorios que activa el propio organismo y que, a largo plazo, acaban descompensándolo y agravando la enfermedad. Hay que recalcar que se trata de una enfermedad progresiva y degenerativa, por lo que el paciente nunca va a curarse, pero el tratamiento debe mejorar su calidad de vida.