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            <surname>García-Belenguer Laita</surname>
            <given-names>Silvia</given-names>
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        <year>2023</year>
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    <abstract>El término de epilepsia estructural se emplea en veterinaria para definir la aparición de crisis&lt;br /&gt;epilépticas originadas por una patología intracraneal, que puede ser de origen vascular,&lt;br /&gt;inflamatorio (infeccioso o inmunomediado), traumático, congénito, degenerativo o neoplásico.&lt;br /&gt;La epilepsia estructural es un problema importante en la clínica de pequeños animales, puesto&lt;br /&gt;que la padecen la mitad de los perros epilépticos. El diagnóstico de ataques epilépticos en&lt;br /&gt;pacientes requiere dos pasos esenciales. Primero, determinar si los síntomas son realmente&lt;br /&gt;epilépticos o provienen de otro trastorno paroxístico. Segundo, identificar la causa subyacente&lt;br /&gt;del ataque, crucial para un diagnóstico preciso. El proceso implica un minucioso análisis de la&lt;br /&gt;historia clínica, examen físico y neurológico, y pruebas complementarias. En la epilepsia&lt;br /&gt;estructural es de vital importancia la realización de un diagnóstico diferencial de las causas&lt;br /&gt;intracraneales que pueden estar produciendo esta patología teniendo en cuenta la edad del&lt;br /&gt;paciente. Asimismo, una vez es diagnosticada una causa intracraneal de origen neoplásico es&lt;br /&gt;fundamental conocer la localización de dicho tumor y el tipo al que pertenece, siendo los&lt;br /&gt;meningiomas y gliomas los más frecuentes, ya que influirá a la hora de instaurar un tratamiento&lt;br /&gt;específico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;</abstract>
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  <article-type>TAZ</article-type>
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