Resumen: Fundamentos: El tabaco es la droga más consumida en el mundo y cada año provoca la muerte de más de 8 millones de personas. El farmacéutico es el profesional de la salud más accesible a los fumadores por lo que es fundamental en el tratamiento y prevención del tabaquismo. El objetivo de este estudio es implantar un programa antitabaco multidisciplinar en una oficina de farmacia y evaluar el efecto de la atención farmacéutica en la cesación tabáquica. Métodos: El estudio se realizó en dos Farmacias del Ejército de Tierra situadas en España y Líbano en las que se desarrolló un plan de deshabituación tabáquica durante los años 2020 y 2021. Como criterio de selección de participantes se aceptó a todos aquellos pacientes del área de influencia de las farmacias que aceptasen participar en el programa, siendo el tamaño muestral de 38. Los pacientes se sometieron a test de adicción, motivación y hábito tabáquico y se realizó un análisis descriptivo de los datos aportados, usando el test de chi-cuadrado para la comparación de valores. Resultados: El trabajo multidisciplinar permitió el tratamiento con medicamentos con prescripción médica. El 63% de los pacientes del estudio consiguieron dejar de fumar. Conclusiones: Las oficinas de farmacia pueden implantar y liderar programas de deshabituación tabáquica que faciliten la cesación y la adhesión a los tratamientos. La clasificación de los pacientes según su historial de tabaquismo resulta clave para realizar un tratamiento adecuado y personalizado.