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            <surname>Bernal Agudo</surname>
            <given-names>José Luis</given-names>
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        <year>2014</year>
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    <abstract>La escuela rural es una realidad olvidada por la Administración Educativa. El entorno que ofrece este tipo de escuelas, con una atención individualizada, fomentando la autonomía y el autoaprendizaje, favorece en el proceso de enseñanza-aprendizaje de todo el alumnado. Además, es importancia valorar todas sus características desde una perspectiva positiva: individualidad, aulas multigrado y diversidad. Suele ser ignorada en todas las políticas educativas propuestas por los gobiernos, y más aún, si se trata de la atención al alumnado con necesidades educativas en un entorno rural. Debido a la inexistencia de lo anterior, y ya que hay cierto interés en conocer cómo se debe realizar la atención a este tipo de niños, ha sido necesario analizar dos experiencias de prácticas educativas en escuelas rurales. Una de ellas en Fraga (Huesca), donde se da una atención individualizada a alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo. El otro caso, se trata de una niña ciega en un aula rural gallega, donde se lleva a cabo una práctica creativa, llena de dinamismo, estimulación e inclusividad. A continuación, y debido a mi preocupación respecto a este tema, planteo una serie de propuestas de mejora en la calidad educativa de la escuela rural.</abstract>
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  <article-type>TAZ</article-type>
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