Resumen: Hannah Arendt fue una de las principales figuras durante el pensamiento político en el siglo XX. Arendt, quiso ahondar en el terreno de los totalitarismos para poder aproximarse al problema del mal en la sociedad. La filósofa dedicó gran parte de su trabajo filosófico a desentrañar, por un lado, lo que había detrás del «mal radical», el cual tiene sus raíces en la deshumanización del ser humano por parte de los totalitarismos. Por otro lado, se interesó por la existencia innegable del «mal banal», con su teoría de la banalidad del mal, para dar una posible explicación a las atrocidades que puede llegar a cometer una persona que carece de juicio propio y que su único «deber» es seguir las órdenes de su líder. En la condición humana estará la herramienta para combatir a estos dos tipos de males, que, en el fondo, es el fascismo en estado puro.