Resumen: Estudiar el mundo simbólico de las sociedades ágrafas es un gran reto para la arqueología prehistórica ya que las ideas no quedan sedimentadas en el registro arqueológico. En este trabajo nos planteamos una serie de interrogantes que giran en torno al origen del comportamiento funerario en los seres humanos. Para ello, hemos seleccionado una serie de estudios de caso centrados en acumulaciones de fósiles de diferentes especies del género Homo en África y Eurasia que han sido propuestas en algún momento como ejemplos de los enterramientos humanos más antiguos. En ellos tratamos de analizar si se trataría de un comportamiento que podemos considerar mortuorio, y, que compartimos con otros animales (elefantes, primates no humanos o termitas) o podemos hablar realmente de un comportamiento funerario. Este último implica una serie de requisitos como el mantenimiento del vínculo entre los individuos vivos y los muertos, la transformación de lugares y conmemoración, aunque no necesariamente implica la existencia de enterramientos (inhumaciones) o ajuares.