Resumen: La Draga es el único yacimiento prehistórico lacustre de la Península Ibérica, así como una de las primeras ocupaciones de sociedades agricultoras y ganaderas pertenecientes al Neolítico antiguo cardial. Su singularidad se debe a la excelente conservación de los restos orgánicos, sobre todo de postes de madera de gran magnitud que evidencian la existencia de grandes cabañas rectangulares, de elementos de cestería y de granos de cereales. Igualmente, es fundamental por ser un poblado de más de 15.000 m2 con una ocupación ininterrumpida de más de 200 años, aportando un registro único para el estudio de las primeras prácticas agrícolas y ganaderas y de su impacto en la Península Ibérica. Los yacimientos arqueológicos lacustres son frecuentes en el norte y centro de Europa, especialmente en el arco alpino, aunque también destaca La Marmotta (Roma, Italia).