Resumen: a presencia en Pamplona de Arnaldo Guillén de Brocar a finales del siglo L_, iba a brindar a esta capital la oportunidad de gozar de una oficina tipográfica en la etapa más valorada por la bibliofilia, la de los primeros im- presos, los incunables. Instalado en la ciudad del Arga hacia 1490, su estancia coincide con un periodo de paz que se inserta en la agitada época bajo- medieval del reino de Navarra; en 1501 se trasladaría a Logroño, y después, a Alcalá de Henares, Valladolid, Toledo y Burgos'. Si la reputación de nuestro impresor, hasta su muerte en 1523, fue enorme, no deja de ser admirable que apenas tengamos noticias biográficas de su persona, y sólo gracias a fuentes indirectas sepamos algo más sobre su vida familiar v de la dinámica laboral de su taller2. Ni siquiera su origen nos es del todo conocido, lo que ha hecho que los especialistas especularan sobre su lugar de nacimiento; según Konrad Haebler, era oriundo de un lugar de las Landas3 (Francia), Broc o Le Brocar, en la comarca francesa de Orthez, al oeste de Pau; esta opinión se ha mantenido hasta hoy. Idioma: Español Año: 1998 Publicado en: Príncipe de Viana 59, 213 (1998), 295-306 ISSN: 0032-8472 Tipo y forma: Artículo (Versión definitiva)