Resumen: Los protocolos notariales, y en particular los testamentos, son la tipología documental más apropiada para aproximarse a la realidad material que acompañaba a las personas que vivieron durante las etapas medieval y moderna.
Para su elaboración se creaba una comisión formada por un notario profesional y los familiares –en ocasiones también un especialista en tasación–, que se encargaba de citar, describir, situar y valorar todos y cada uno de los objetos muebles que el testador
dejaba a sus herederos. Idioma: Español Año: 2019 Publicado en: Turolenses 14 (2019), 16-19 ISSN: 2340-1680 Originalmente disponible en: Texto completo de la revista