<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<articles>
<article xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink/">
  <front>
    <article-meta>
      <title-group>
        <article-title>Instalaciones arteducadoras I: espacios situados para aprender jugando</article-title>
      </title-group>
      <contrib-group>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Caeiro Rodríguez</surname>
            <given-names>Martín, coord.</given-names>
          </name>
        </contrib>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Enfedaque Sancho</surname>
            <given-names>María</given-names>
          </name>
        </contrib>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Fuentes Cid</surname>
            <given-names>Sara</given-names>
          </name>
        </contrib>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Zarzoso López</surname>
            <given-names>Pedro José</given-names>
          </name>
        </contrib>
        <contrib contrib-type="author">
          <name>
            <surname>Fayos Bosch</surname>
            <given-names>Leticia</given-names>
          </name>
        </contrib>
      </contrib-group>
      <pub-date pub-type="pub">
        <year>2025</year>
      </pub-date>
      <self-uri xlink:href="http://zaguan.unizar.es/record/153734"/>
      <self-uri xlink:href="http://zaguan.unizar.es/record/153734/files/BOOK-2025-360.pdf"/>
    </article-meta>
    <abstract>El espacio también ejerce una influencia significativa en el aprendizaje y ha sido objeto de diferentes consideraciones en la historia de la educación denominándose como: “ambiente”, “tercer maestro”, “rincones”. En el contexto de la educación artística, el espacio físico del aula convencional o cualquier entorno donde se desarrollen experiencias arteducadoras es considerado como un elemento fundamental para el diseño e implementación de actividades situadas. La instalación artística en su contacto con la educación ha pasado de ser un género artístico contemporáneo a un método específico para enseñar y aprender en educación artística. La instalación, como método arteducador está arraigada en las particularidades del pensamiento y conocimiento artístico y la forma en la que el arte trabaja tanto con elementos de lo real (el espacio, los objetos, los materiales, los contextos, las acciones) como con representaciones, simbolizaciones y metáforas. Los educadores artísticos y las educadoras artísticas han trabajado con instalaciones en las diferentes etapas educativas, utilizándolas en base a planteamientos diversos: por su “función simbólica vinculada al juego”, por ser “arte instalado”, por favorecer la “cognición situada”, por producirse en un “modelo dialógico” o por poner en práctica una “pedagogía relacional”. La instalación artística hace suyos espacios singulares, por su valor para aportar un ambiente único de aprendizaje. Cada instalación gira en torno a un tema concreto, una idea propia, una situación particular ideada para enseñar y aprender, para que ocurran experiencias artísticas en las que lo procesual, lo cognitivo y afectivo se enlazan en torno a acciones e interacciones generadas en un espacio determinado concebido para vivenciar, experimentar, explorar. Cada instalación arteducadora propone, idea y sensibiliza una experiencia de aprendizaje diferente.</abstract>
  </front>
  <article-type>BOOK</article-type>
</article>

</articles>