Abstract: Este trabajo pretende analizar en profundidad las causas y orígenes de la deflación en Japón, entendiendo el contexto previo a la crisis financiera e inmobiliaria de 1989 y 1991 respectivamente, además de la crisis financiera de 2008. El Banco de Japón intentó tomar las medidas necesarias para sostener su economía frente a uno de los mayores shocks de su historia, como fue el crack bursátil. En este contexto, el sistema financiero y el sector exterior se convirtieron en un obstáculo para la recuperación económica nipona cuando estos sectores habían desempeñado un papel central en el crecimiento y buen desarrollo de la economía. Tras el estallido de la crisis, en 1995, se dio el primer periodo deflacionario, el Banco de Japón llevó al límite la dureza de sus políticas monetarias para combatirla, y tras una década de inestabilidad y aproximándose a la recuperación económica estalló la crisis financiera de 2008. En esta segunda crisis se percibe un gobierno más consciente de las consecuencias que trae la deflación y cuáles son las medidas que deben tomar para no agravarla. A través del estudio de los factores previos a ambas crisis que han generado problemas en la aplicación de las políticas económicas, y el contexto en el que se aplican estas políticas, se percibirá una madurez por parte de Japón frente a los desequilibrios globales. Así mismo, se detallan las ineficiencias que se han producido al aplicar las políticas económicas en cada una de las etapas de estudio derivadas de una coyuntura errática producida por shocks constantes que azotan a la economía nipona.