Resumen: Introducción. El aumento de la popularidad y la profesionalización de la escalada, ha derivado en una mayor prevalencia de lesiones, siendo la lesión de poleas de los tendones flexores de los dedos la más frecuente. A pesar de ello, la literatura científica donde presenten un trabajo de sobrecarga progresiva, tratamiento y una guía de autocuidados, es escasa. El objetivo del trabajo es diseñar un plan de intervención y unas pautas de autocuidado que favorezcan el proceso de curación de la lesión de la polea A4 en el escalador. Metodología. A una muestra de 4 escaladores con lesión de la polea A4, se evaluó la inflamación, rango de movimiento, signo de la cuerda de arco, dolor a la palpación y flexión resistida, disminución de fuerza, distancia tendón-hueso en el dedo afectado, y la capacidad funcional del escalador. Se plantea un plan de intervención de 12 semanas que comenzó tras un periodo de reposo o inmovilización, basado en: movilidad temprana, fortalecimiento y vuelta a la escalada. Resultados. Se mejoraron los valores de inflamación, dolor y rango de movimiento. Los valores de fuerza se recuperaron en un 83% respecto a la mano contralateral. Se recuperó la práctica de escalada y la capacidad funcional previa a la lesión. Conclusiones. El tratamiento conservador y la propuesta de sobrecarga progresiva tuvieron efectos positivos en la recuperación funcional del dedo lesionado.