Resumen: La sexualidad es un proceso complejo que el ser humano desarrolla a lo largo de las distintas etapas vitales, viéndose influenciado por diversos aspectos fisiológicos, sociales, relacionales y/o psicológicos. Así pues, uno de los momentos de mayor impacto en la vida de las mujeres es la gestación y el postparto, en los que se producen cambios en todas las esferas mencionadas. Además, la salud sexual durante los mismos continúa rodeada de creencias y mitos populares que otorgan una visión negativa de la sexualidad. A este último aspecto se suma el hecho de que la educación afectivo-sexual impartida por los profesionales de la salud sobre cómo desarrollar la vida sexual durante la etapa gestacional y tras ésta no es suficiente. Por ello, las enfermeras tienen un papel fundamental para dotar a las mujeres de las herramientas y los conocimientos necesarios para vivir una sexualidad positiva, abordando las distintas emociones que aparecen a lo largo de este proceso de readaptación durante el embarazo y postparto. El objetivo del trabajo es diseñar un programa de educación afectivo-sexual dirigido a mujeres gestantes e impartido por un equipo multidisciplinar que trate, de manera integral, los diferentes aspectos que giran en torno a la sexualidad de las mujeres durante el embarazo y el puerperio. Para ello, se ha realizado una búsqueda bibliográfica en diferentes bases de datos de Ciencias de la Salud. Una vez obtenida la información y revisada la última evidencia sobre la perspectiva actual de la vivencia de la sexualidad durante la gestación y después de la misma,se ha diseñado un programa de educación afectivo-sexual enfocado en el desarrollo de una sexualidad positiva durante esta etapa vital de las mujeres. Como conclusión, las creencias que siguen vigentes en la sociedad sobre las relaciones sexuales en la etapa gestacional y post-gestacional continúan ejerciendo un impacto negativo en el desarrollo de la sexualidad de las mujeres, lo que tiene consecuencias emocionales y/o relacionales, entre otros ámbitos. Por ello, la formación y educación es clave para lograr desmitificar dichas creencias, logrando que los miedos se minimicen y se viva la sexualidad de una manera satisfactoria.