Resumen: El uso prolongado de benzodiacepinas constituye un reto prioritario en atención primaria por su alta prevalencia y los riesgos asociados, como dependencia, deterioro cognitivo y aumento de caídas. A pesar de recomendaciones clínicas que limitan su uso a corto plazo, en España su consumo sigue en niveles alarmantes, con un aumento sostenido durante la última década. Esta situación refleja limitaciones en el seguimiento, la falta de alternativas no farmacológicas y la ausencia de protocolos efectivos de desprescripción. En respuesta a este problema, se plantea el diseño de una vía clínica híbrida que permita un abordaje integral, accesible y personalizado del consumo crónico de BZD desde atención primaria.