Resumen: El síndrome del top de la arteria basilar, conocido como infarto del troncocerebral rostral ocurre cuando existe una oclusión de la porción distal de la arteria basilar. Es definido como la isquemia simultánea de mesencéfalo, protuberancia, tálamo, cerebelo y lóbulos occipitales. Origina un síndrome caracterizado por anomalías visuales, oculomotoras y conductuales, a menudo sin disfunción motora significativa, donde la pérdida del estado de alerta o mareos son las manifestaciones clínicas más comunes. Algunos de los factores de riesgo a tener en consideración son la dislipemia, la hipertensión arterial, el embolismo cardiaco derivado de la fibrilación auricular y enfermedades inflamatorias en pacientes jóvenes. Se estima que constituye entre el 2-6% del total de accidentes cerebrovasculares y representa el subtipo más mortal. En caso de sobrevivir, suelen quedar secuelas serias e incapacitantes. Se trata de una patología que requiere una exploración neurológica exhaustiva, diagnóstico precoz y estrategias invasivas para conseguir un mejor pronóstico.